domingo, 1 de febrero de 2009

EL CHACAL DE ACAPULCO

Si alguien siente un mínimo de amor por la justicia y siente indignación por las injusticias, aquí verá una de estás más grandes que se puedan cometer en la vida, una injusticia que debe ser destruida y para ello debemos tratar de colaborar todos los que deseamos que cuando menos haya algo de justicia en este mundo y perdón por la redundancia.
Este caso que clama justicia, se diò y se sigue dando en Acapulco.
Todo comenzò en un lejano octubre del 86, cuando la niña Merle Yuridia Mondain, de 6 años de edad, dentro de su inocencia se acercaba a jugar con el perro de la familia Braun.
Alejandro Braun Diaz, hasta repugnancia da poner el nombre, hijo de acaudalado empresario del puerto y dueño del yate Fiesta, aprovechò la ocasiòn para violar y descuartizar a la pequeña criatura, hacièndose còmplice su mozo Josè Refugio Cortès Suares, muerto en circunstancias extrañas tiempo despuès en la càrcel de Cruces.
El sàdico criminal confesò su crimen y fue condenado a treinta años de prisiòn.
Su padre contratò a un abogado de nombre Enrique Fuentes Leòn y de dudosa reputaciòn, quien terminarìa en la càrcel.
Este individuo sobornò a los magistrados Eufemio Zamudio Aleman y Gilberto Arredondo, asì como al ministro Ernesto Diaz Infante. Con el dineral pagado, la madrugada del 8 de diciembre del 88, el abogado sacò de la càrcel al asesino y lo trasladò en elipcòtero del areopuerto de Acapulco a la ciudad de Mèxico, de donde saliò rumbo a Guatemala y despuès a Chile, paìs gobernado todavìa por Pinochet. Posteriormente se perderìa el rastro y ya no se volverìa a saber de èl, aunque algunas fuentes sospechan se halle en Chile o Argentina. Han pasado veinte años y lejos de hacerse justicia una mujer sigue padeciendo las mayores injusticias que alguien pueda padecer.
Su nombre es Luz Maria Segura y hace màs de veinte años, en octubre del 86, comenzò a vivir una vida de pesadillas que lejos de acabar parecen acrecentarse cada dìa màs y màs. Esta mujer que ha pasado toda una vida en los tribunales tan sòlo desea que ya la dejen en paz y poder un dìa llegar a vivir como cualquier persona normal.
Su grave delito que la ha llevado a padecer una vida de sufrimientos e injusticias fue el haber tenido una hija. Aquel nefasto dìa del 86, su pequeña niña fue asesinada brutalmente por un indeseable que no merece vivir. Pero el mundo es tan cruel y absurdo, que en lugar de no vivir èl, quien no vive es la pequeña Yuridia mientras que esta alimaña que no merece ni llamarse persona, sigue en libertad gracias a las injusticias de un turbio y corrupto sistema judicial.
Pero aquì no acaban los sufrimientos de esta mujer que pese a todo sigue viviendo aunque ya ni fuerzas le quedan para reclamar justicia y sòlo pide que la dejen en paz.
Seis años despuès de la tragedia, la señora Luz Marìa pierde a su esposo de un ataque al corazòn.
Y a màs de dos dècadas de la tragedia la pesadilla sigue interminable para la señora.
Incompresiblemente siempre ha sufrido un acoso brutal contra la señora por parte de la familia del Chacal de Acapulco, como se conoce a esa alimaña que hasta cuesta creer haya sido engendrado por humanos. Ha tenido que soportar hotigamientos policiacos, agresiones y amenazas de muerte, como si ella hubiese sido la delincuente que cometiò un crimen, pero aquì no termina esta triste y negra historia.
Con toda su tragedia encima, todavìa y cual si fuese el toro moribundo que se niega a morir, le quedaba la puntilla y èsta se la viene a dar el mismo sistema judicial que lejos de impartir justicia comete injusticias tan grandes como la de haber dejado libre al asesino de su hija.
De repente ve perdido su patrrimonio, su casa que comprò, pero que los miembros de una influyente familia que se ostentan como parientes del ministro Genaro David Góngora Pimentel dicen que les pertenece.
La señora presenta todos los papeles en orden con recibos de compra, pero nada le vale. La mafia criminal de Acapulco parece haberse unido para destruir por completo a una pobre mujer que perdiò a su niña en forma brutal y que por ello debe pagar un precio muy alto. Con una serie de irregularidades otro miserable juez la despoja de su casa y la envia...A la càrcel.
En el frio de la prisiòn Luz Marìa Segura no sabe, no puede comprender què daño ha hecho en este mundo para que la vida la dè este trato tan cruel.
Mientras tanto, el padre de un criminal, en este caso tan criminal como èl, sigue disfrutando de la vida y empleando su poder y su dinero para seguir torturando a una mujer indefensa cuyo ùnico delito fue tener una hija y que èsta llegase a conocer a un ser despreciable.
Se hace igualmente incompresible que gentuza miserable se pueda unir al padre del criminal y cometan la bajeza de agredir a una pobre mujer que no ha hecho màs que sufrir en los màs de ùltimos veinte años de vida.
¿Còmo puede haber un juez tan canalla que encima mande a la càrcel a èsta mujer? ¿Pues en què manos està Acapulco?
¿No habrà alguien con poder que tenga un mìnimo de sensatez y haga justicia?
Es imprescindible la detenciòn del montruo criminal y que pague por lo que hizo, es necesario que el padre del criminal cuando menos restituya todo lo perdido a la señora y èl mismo deberìa ir a prisiòn. A prisiòn debe ir tambièn el juez que metiò en la càrcel a Luz Marìa. Otros ya han pagado con càrcel el haber participado en este denigrante caso y el ministro Diaz Infante al parecer se salvò de prisiòn cuando pasò a mejor vida.
Este caso no debe ser cerrado hasta que se haga justicia, este caso no puede pasar al olvido y menos cuando una persona indefensa sigue padeciendo las graves injusticias del sistema podrido que todavìa se dice de "Justicia".
Señor Calderòn. Usted como maximo poder de este paìs debe intervenir. Usted que tiene familia piense por un momento en sus hijos, en su esposa, pongase por un momento en el caso de esta pobre mujer y haga justicia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es lo mas aberrante que leido en mi vida, esa niña tendria mi edad 33 años, me da asco de pensar en lo podrido que esta nuestro sistema, y lo que mas asco me da es la indiferencia de la gente,, el único delito de la pequeña fue ser pobre, porque si hubiera sido una niña rica, el individuo ya se estuviera pudriendo en la cárcel, y lo que mas consterna que la justicia es para victima no para victimario, que el gobierno no haya solicitado a la interpol la busqueda del engredo. en que país no tocos vivir.

Anónimo dijo...

Es lo mas aberrante que leido en mi vida, esa niña tendria mi edad 33 años, me da asco de pensar en lo podrido que esta nuestro sistema, y lo que mas asco me da es la indiferencia de la gente,, el único delito de la pequeña fue ser pobre, porque si hubiera sido una niña rica, el individuo ya se estuviera pudriendo en la cárcel, y lo que mas consterna que la justicia es para victima no para victimario, que el gobierno no haya solicitado a la interpol la busqueda del engredo. en que país no tocos vivir.

Anónimo dijo...

Yo leí el libro, el caso fue que no se como lo extravié y lo he buscado en librerías y no las hay, la vfd en este documental no dice ni el 5% de lo qq es la verdadera historia. Aya detalla cada situación q hasta asco da, en fin yo siempre he dicho que hay un Dios que es el mejor juez y de sus manos nadie nos escaparemos.